El problema de los migrantes que se encuentra al norte de México y Estados Unidos ha ido a la alza y se ha trabajado por el gobierno de ambos países, ya que hasta sólo febrero se habían detenido a más de 100,000 migrantes en la frontera del país americano, donde se incluían miles de menores de edad.
El INM reportó que, hasta hace una semana, hubo un crecimiento del 18 por ciento en migrantes, con un número total de 31,492.
Por tal razón, los países de México y Guatemala han decidido lanzar un proyecto para frenar las caravanas en ambos países para imposibilitar su llegada a los Estados Unidos.
“Las redes criminales de traficantes de personas (polleros) les han vendido (a los migrantes) la ilusión de llegar a la frontera con los Estados Unidos sin riesgos”, mencionó Francisco Garduño, titular del Instituto Nacional de Migración Méxicano.
Eduardo Hernández, viceministro del Exterior de Guatemala, dio a conocer que el gobierno guatemalteco se encuentra en labores para buscar persuadir a los países de donde vienen los migrantes para que estos no tengan la intención de buscar llegar a los Estados Unidos de esta manera.
México actualmente se encuentra en reforzamiento total de la vigilancia en la frontera sur que colinda con Guatemala.