El Partido de la Revolución Democrática (PRD) se ha extinguido tras no alcanzar el 3% de la votación en las elecciones del 2 de junio, según el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) del INE. Con apenas el 1.9% de los votos, el PRD no logró mantener su registro, marcando el fin de la izquierda mexicana comunista representada por este partido.
A pesar de su alianza con el PAN y el PRI, históricamente sus adversarios, el PRD no logró remontar su caída electoral. La situación se complica aún más por la falta de recursos financieros, ya que desde octubre de 2023 sus cuentas bancarias fueron congeladas. La pérdida del registro federal y en más de 15 estados agrava su crisis.
De acuerdo con la Plataforma Nacional de Transparencia, el PRD posee 39 inmuebles, incluyendo valiosas propiedades en la Ciudad de México. La pérdida de registro ante el INE implica la extinción de su personalidad jurídica y la obligación de cumplir con las obligaciones fiscales antes de disolverse por completo. Los candidatos del PRD que obtuvieron triunfos en los comicios conservarán sus puestos, a pesar de la desaparición del partido.