Lidia, el huracán de categoría 4 que tocó tierra el martes en las inmediaciones de Cabo Corrientes, Jalisco, ha perdido intensidad y se ha convertido en baja presión remanente, informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
Aunque se debilitó, Lidia sigue siendo una amenaza, ya que se pronostican lluvias muy fuertes de 50 a 75 mm en áreas de Colima, Jalisco, Nayarit y Zacatecas, y fuertes de 25 a 50 mm en Coahuila, Durango y San Luis Potosí.
Además de las precipitaciones, se prevé que Lidia genere rachas de viento de 50 a 60 km/h en Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco y San Luis Potosí, así como oleaje de 1 a 3 metros en las costas de Colima, Guerrero, Jalisco y Michoacán.
A pesar de su debilitamiento, las autoridades instan a la población a mantenerse alerta y tomar precauciones, ya que las lluvias intensas podrían ocasionar deslaves, aumento en los niveles de ríos y arroyos, desbordamientos e inundaciones en zonas bajas de los estados afectados.